El príncipe y el mendigo
Autor Mark Twain
Tom Canty es un niño pobre, cuya vida dará un giro completo al acercarse
a palacio y cruzarse con el príncipe Eduardo. Gracias a su asombroso
parecido físico, ambos podrán intercambiar sus identidades, lo que
permitirá al príncipe conocer la vida real, y a Tom, el lujo y la
suntuosidad de un mundo radicalmente opuesto al suyo. La historia se
desarrolla en Londres, en el siglo XVI, durante el reinado de Enrique
VIII. Hasta que consigan regresar a su identidad primera, los dos
muchachos pasarán por innumerables peripecias.
El príncipe y el mendigo (The Prince and the Pauper, 1937) de William Keighley
Tom Canty
El joven mendigo es un muchacho que nació el mismo día que el
príncipe Eduardo, pero, al contrario que este, no fue deseado ni
acogido con cariño en su mísera familia. Cuando crece, el chico,
junto a sus hermanas mayores y su madre, duerme en el suelo. Se
pasa el día mendigando, aunque tiene tiempo para aprender jun-
to a un sacerdote y leer los libros que este le presta. Lo peor para
Tom llega al caer la noche, cuando su padre y su abuela se turnan
para pegarle si no ha traído suficiente dinero a casa. Cuando
puede, se escapa para jugar con sus amigos, con los que ha crea-
do una corte ficticia en la que él es el príncipe. Su mayor deseo
es poder llegar a ver a un príncipe de verdad. Al ser confundido
con el futuro rey y no dejarle explicarse, se somete a los reque-
rimientos de su puesto, sigue los consejos e indicaciones de los
cortesanos, que lo creen loco, e intenta disfrutar de su posición,
pero echa de menos a su madre y a sus hermanas, las únicas que
El joven mendigo es un muchacho que nació el mismo día que el
príncipe Eduardo, pero, al contrario que este, no fue deseado ni
acogido con cariño en su mísera familia. Cuando crece, el chico,
junto a sus hermanas mayores y su madre, duerme en el suelo. Se
pasa el día mendigando, aunque tiene tiempo para aprender jun-
to a un sacerdote y leer los libros que este le presta. Lo peor para
Tom llega al caer la noche, cuando su padre y su abuela se turnan
para pegarle si no ha traído suficiente dinero a casa. Cuando
puede, se escapa para jugar con sus amigos, con los que ha crea-
do una corte ficticia en la que él es el príncipe. Su mayor deseo
es poder llegar a ver a un príncipe de verdad. Al ser confundido
con el futuro rey y no dejarle explicarse, se somete a los reque-
rimientos de su puesto, sigue los consejos e indicaciones de los
cortesanos, que lo creen loco, e intenta disfrutar de su posición,
pero echa de menos a su madre y a sus hermanas, las únicas que
le trataban bien en su antigua vida. Como rey, intentará ayudar a
los más desfavorecidos.

Príncipe Eduardo
La corte y toda Inglaterra celebró la llegada de Eduardo, el de-
seado heredero al trono de Enrique VIII. Su madre murió a los
pocos días de su nacimiento. El joven tiene buen corazón y no
soporta ver el sufrimiento cerca de él, por eso sale en defensa de
Tom cuando es insultado y zarandeado por uno de los soldados.
seado heredero al trono de Enrique VIII. Su madre murió a los
pocos días de su nacimiento. El joven tiene buen corazón y no
soporta ver el sufrimiento cerca de él, por eso sale en defensa de
Tom cuando es insultado y zarandeado por uno de los soldados.
Como cualquier chico de su edad, es curioso y desea conocer la
vida real, como la de un mendigo, un tipo de existencia que él
considera exótico. Pero al ser confundido con un pordiosero, ser
expulsado del palacio y arrastrado a la vida de Tom, no cejará en
su empeño de recuperar su lugar. Eso sí, aprenderá de la situación
en la que se encuentra, conocerá terribles e injustos casos, y los
castigos a los que los pobres son sometidos por unas duras leyes
que se ceban con ellos… Y cuando recupere su condición y sea
coronado rey, se esmerará en trabajar por cambiar las leyes y ser
un monarca justo y bondadoso.
vida real, como la de un mendigo, un tipo de existencia que él
considera exótico. Pero al ser confundido con un pordiosero, ser
expulsado del palacio y arrastrado a la vida de Tom, no cejará en
su empeño de recuperar su lugar. Eso sí, aprenderá de la situación
en la que se encuentra, conocerá terribles e injustos casos, y los
castigos a los que los pobres son sometidos por unas duras leyes
que se ceban con ellos… Y cuando recupere su condición y sea
coronado rey, se esmerará en trabajar por cambiar las leyes y ser
un monarca justo y bondadoso.

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